Vivir en Barcelona no es lo idílico que se podría pensar: hay que lidiar con los turistas. Y no se lo tomen a mal, en su momento yo también fui un turista, así que sé de lo que hablo. Sé lo que es caminar sin prisas observando la Sagrada Familia sin importar que los demás lleven prisa; sé lo que es pararte a sacar una foto o a mirar en qué calle estas.
Ahora siete años después vivo a tres esquinas de la Sagrada Familia y detesto a los turistas. Detesto a los guías que se detienen con sus grupos en la calle Mallorca frente a la Fachada de la Gloria impidiendo que yo llegue a la estación de metro. Detesto que me cobren más de un euro por un café en mi barrio sólo porque es un barrio turístico. Detesto pagar doce euros para visitar la Sagrada Familia. Pero más detesto el caos que se formó durante la segunda jornada de puertas abiertas.
Harto de la degradación de la ciudad por las hordas de turistas y visto que es muy difícil encontrar sitios a los que ir sin que estén atestados de turistas o que te quieran cobrar como a uno, he creado este blog donde iré sugiriendo sitios que visitar donde los turistas todavía nos permitan disfrutar. No se si encontraré alguno, o para mi sorpresa Barcelona todavía esconde un sinnúmero de enclaves libres de guiris, de sus cámaras y sus gritos.
Trataré de encontrar sitios que no se hayan subido al carro turístico y no quieran timar al público; sitios que no se tengan muy creído el eslogan de la "Barcelona de Diseño" que tanto el Ayuntamiento y las instituciones no paran de gritar, como para que nos lo creamos y cobrarnos más por lo mismo. No por mucho repetir una mentira se hace realidad. Atrás quedó esa ciudad que dejó perder la Pasarela Gaudí. La ciudad que a merced de institucionalizarlo todo ha matado la chispa de la espontaneidad. La que por cobrar por todo está ahuyentando a los vanguardistas. Una ciudad hipócrita que degrada a pintadas un arte urbano como es el grafiti, criminalizando no sólo a los artistas (se está haciendo una base de datos de todas las pintadas de la ciudad y cuando se pilla a un grafitero se le acusa de todas sus pintadas registradas en ese archivo) sino también a los comercios que los contraten para decorar sus persianas. Pero ese es tema de otro blog.
Cada semana tendré una propuesta not for guiris o guirifree en la ciudad de Barcelona, a ser posible gratis. Cada entrada vendrá con los datos, el tipo de sitio y para quienes está sugerido. Si puedo colocar alguna foto lo haré pero mi cámara falleció hace poco y no la he repuesto. Si alguien tiene alguna idea la podrá sugerir en los comentarios o por correo electrónico.
Ala, a disfrutar la ciudad.